Imagina que le preguntas a un chatbot por una noticia del día. En segundos, te entrega un resumen tan completo que ya no necesitas entrar al medio que la publicó.
¿Eso es legal? El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) deberá responder, por primera vez, a una pregunta de IA generativa y derechos de autor.
Hasta ahora, el debate se centraba en con qué se entrena una IA. Este caso agrega otra pregunta: qué hace el chatbot con lo que busca y qué le entrega al usuario.
¿Qué pasó en el caso Like Company contra Google?
Like Company, que gestiona portales web en Hungría, demandó a Google. Sostiene que Gemini usó sus artículos para entrenarse y que luego los reprodujo y los puso a disposición del público.
Según la demanda, ocurrió entre el 13 de junio de 2023 y el 31 de mayo de 2024. Es el primer caso sobre IA generativa que llega a ese tribunal.
El 3 de noviembre de 2026, el abogado general Maciej Szpunar presentó sus conclusiones en el asunto C-250/25.
¿Qué es un abogado general y por qué importan sus conclusiones?
El abogado general no es uno de los jueces que dictarán la sentencia. Es un miembro del tribunal que propone, con independencia, cómo debería resolverse el caso.
Sus conclusiones no son vinculantes. Aun así, los jueces suelen orientarse por ellas. La sentencia llegará más adelante, sin fecha anunciada.
¿Qué es una cuestión prejudicial?
Es una consulta. Un juez nacional, en este caso húngaro, le pide al TJUE que aclare cómo interpretar el derecho europeo antes de resolver su caso.
¿Entrenar una IA con contenido protegido infringe derechos de autor?
Según el abogado general, como regla general, no. Entrenar un modelo con contenidos protegidos puede quedar amparado por la excepción de minería de textos y datos.
En palabras simples, esa excepción permite que un sistema analice grandes volúmenes de textos para aprender patrones, sin que eso sea copiar para publicar. Está en el artículo 4 de la Directiva europea 2019/790.
La excepción exige acceso lícito y que el titular no haya reservado sus derechos. Además, el abogado general propone declarar inadmisibles las preguntas sobre entrenamiento, porque no hay pruebas de que se usaran los artículos de Like Company.
¿Hay límites a esa regla?
Sí. El abogado general admite que podrían existir situaciones excepcionales, que deben evaluarse caso por caso. También pide cautela al afirmar que un modelo «almacena» copias de las obras.
¿Qué es el RAG y por qué cambia el análisis?
Entrenar una IA es como estudiar para un examen. El RAG (generación aumentada por recuperación) es como rendirlo con el libro abierto.
El chatbot busca contenido en tiempo real y lo usa para armar su respuesta. Ya no importa solo lo que aprendió, sino lo que consulta y entrega en cada pregunta.
¿Cuándo una respuesta puede vulnerar derechos?
Según el análisis de las conclusiones, hay dos vías posibles:
- Acceso ilícito al contenido, por ejemplo, eludiendo un muro de pago.
- Respuesta que reproduce la forma de expresión del artículo de manera reconocible, hasta el punto de que el usuario ya no necesita leer el original.
Los hechos y los fragmentos muy breves no bastan. La protección alcanza la forma de expresión, no la información en sí.
Según lo reportado sobre las conclusiones, el objetivo es proteger la inversión del editor. No se busca darle un monopolio sobre la noticia en sí misma.
¿Responde el proveedor de la IA?
Podría hacerlo. El abogado general señala que se le puede atribuir la conducta si es inherente a su modelo de negocio.
También si no adoptó medidas para contrarrestarla de forma creíble y eficaz.
¿Entonces Google ya infringió derechos de autor?
No necesariamente. Ese es un punto clave que los titulares suelen omitir.
Con los hechos descritos en el caso, el abogado general consideró provisionalmente que no se cumplían las condiciones de responsabilidad. Entre otras razones, la expresión no parecía reconocible y Google parecía haber aplicado medidas de mitigación.
La decisión final le corresponde al tribunal húngaro, con la guía de lo que resuelva el TJUE. El propio abogado general reconoce una zona gris y prefiere una solución legislativa.
¿Qué significa esto en el Perú?
La Unión Europea tiene su propia normativa, así que estas conclusiones no son derecho aplicable en el Perú. Pero anticipan un debate que también llegará aquí.
El reglamento de la Ley 31814 incluye entre sus principios el respeto del derecho de autor. Rige desde el 22 de enero de 2026.
La Ley sobre el Derecho de Autor (Decreto Legislativo 822) prevé excepciones puntuales, como la cita y la copia privada. Según un cuestionario de la OMPI de 2010, respondido por Indecopi, no figuraba una excepción de minería de textos y datos.
Ese documento puede estar desactualizado, así que debe confirmarse con la norma vigente. Si se confirma, el debate europeo no se trasladaría de forma automática: habría que analizarlo con la normativa local.
Por su parte, Indecopi ha exigido una impronta humana para proteger una obra, en la Resolución 1111-2025/DDA. Ese criterio mira a las obras creadas con IA, no a lo que ella reproduce.
En las fuentes revisadas no encontramos un pronunciamiento peruano sobre el RAG. Es un terreno todavía abierto.
¿Qué viene ahora?
El TJUE dictará sentencia en los próximos meses. Según un análisis especializado, hay otros dos asuntos húngaros pendientes sobre IA y derechos de autor.
Mientras tanto, el debate jurídico seguirá moviéndose, y las empresas que usan IA deberán estar atentas.
¿Qué pueden hacer las empresas que usan IA generativa?
No hace falta esperar la sentencia para reducir riesgos. Estas medidas ayudan:
- Revisar lo que la herramienta entrega antes de publicarlo, sobre todo si resume noticias o textos de terceros.
- Evitar copiar respuestas que reproduzcan de forma reconocible un artículo ajeno.
- Leer los términos de uso de la herramienta y qué dicen sobre contenido protegido.
- Definir una política interna sobre qué se puede pedir a la IA y quién valida los resultados.
- Si desarrollas o integras una IA, documentar las medidas que adoptas para evitar reproducciones indebidas. [ENLACE INTERNO]
Conclusión: la IA generativa y los derechos de autor se miden también por lo que responde
No basta con preguntarse con qué se entrenó una IA. También importa cómo obtiene la información, cómo la transforma y qué entrega al usuario.
Por ahora son conclusiones, no una sentencia. Pero ya muestran por dónde puede ir el debate jurídico para los modelos de negocio basados en IA.
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