La Adopción en el Perú

La adopción en el Perú es una institución jurídica orientada a garantizar el derecho de los niños, niñas y adolescentes, tanto para el menor adoptado como para los padres adoptivos. Esta figura no solo busca brindar protección y estabilidad a menores en estado de abandono, sino también crear un vínculo legal equiparable al de una filiación biológica, con todos los derechos y deberes que ello conlleva.

El proceso de adopción en el país está regulado principalmente por el Código del Niño y del Adolescente, y por el Decreto Legislativo N.º 1297, norma que establece medidas de protección para niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales. Además, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) es la autoridad encargada de gestionar y supervisar el procedimiento.

Existen dos tipos principales de adopción en el Perú: nacional e internacional. La adopción nacional está dirigida a ciudadanos peruanos residentes en el país, mientras que la adopción internacional se permite a extranjeros, bajo estrictos requisitos y con la intervención de organismos acreditados en el país de origen. En ambos casos, se privilegia el interés superior del niño por encima de cualquier otro criterio.

Para adoptar, los solicitantes deben cumplir con ciertos requisitos: ser mayores de 25 años, tener una diferencia mínima de 18 años con el menor adoptado, demostrar idoneidad física, psicológica, moral y económica, y no contar con antecedentes penales. El proceso implica entrevistas, evaluaciones psicológicas y sociales, y una etapa de convivencia preadoptiva supervisada.

Una vez finalizado el proceso, la adopción tiene carácter irrevocable. El menor adoptado adquiere todos los derechos sucesorios, de identidad y protección familiar. Asimismo, la partida de nacimiento es modificada para reflejar la nueva filiación, garantizando la confidencialidad del proceso original.

Pese a los avances normativos, existen desafíos, varios de los cuales debemos sortear los abogados que patrocinamos estos procesos. La principal es la duración excesiva de los procesos judiciales y administrativos. que en el Perú es pan de todos los días, pero cuando en el medio de este proceso está la suerte, el destino y la protección que debe dársele a los menores de edad, estos procesos deberían estar marcados por plazos cortos e improrrogables, que no den margen a que las autoridades que intervienen se olviden que se trata de la vida de menores de edad en sus primeros años, en los que darles estabilidad es regla de oro para su formación cerebral y emocional.

La demora en los procesos administrativos y judiciales es lo que prolonga innecesariamente la situación de abandono del menor. Además, muchas personas aún desconocen los pasos formales o tienen prejuicios frente al proceso, lo que limita el número de familias postulantes.

En conclusión, la adopción es una herramienta esencial del sistema de protección infantil en el Perú. Garantizar procesos más ágiles, transparentes y accesibles es una tarea pendiente del Estado. Al mismo tiempo, es clave promover una cultura de adopción que coloque al niño y su derecho a una familia como eje central del debate jurídico y social.