"Leader, operational, and with strong command of the sector."
CARLOS MALARÍN VARGAS
Specialist in Customs Law and Foreign Trade
Carlos Malarín is a lawyer, holds a Master’s degree in Foreign Trade, a Master’s in Law with a specialization in Customs, and an MBA from Universidad del Pacífico, which attest to his expertise in the field.
With his deep knowledge of customs regulations and procedures, he has become an expert in the field, helping companies and individuals navigate the challenges that arise in international trade and customs. He has provided legal support to various organizational teams by issuing opinions, recommendations, and legal reports in labor, occupational health and safety, administrative, and civil matters.
From the early days of his legal career, his dedication to understanding customs regulations and his commitment to facilitating trade between nations led him to specialize in Customs Law. Since then, he has been devoted to paving the way for companies and individuals in their cross-border operations.
His experience in resolving customs disputes and optimizing supply chains makes him an essential ally for companies seeking to expand their operations, promoting responsible and sustainable business practices in a globalized world, while preventing high-impact contingencies arising from the demanding legal regulations governing importing and exporting companies.
CARLOS MALARÍN VARGAS
SENIOR ASSOCIATE
AREAS OF EXPERTISE
- Customs Law
- Foreign Trade
- Customs Auditing
- Customs Disputes
- Logistics Operations
- Import and Export Regulations
- Administrative Law.
- Cargo Insurance.
- Preventive Advisory for Companies
NOTABLES
- MBA – Universidad del Pacífico
- Master’s Degree in Law with a specialization in Customs – Universidad Nacional Federico Villarreal.
- Master’s Degree in International Trade – Instituto Europeo de Postgrado.
- Law Degree – Universidad de San Martín de Porres
ENTREVISTA
En tu experiencia ¿cuáles son las necesidades de los clientes locales?
Considero que la necesidad principal de un cliente es encontrar el soporte legal adecuado, que le permita encontrar soluciones a los problemas de índole legal que se le presentan. El cliente busca que su abogado se involucre en su causa, busca el compromiso de la mano de la eficiencia a fin de garantizar el resultado deseado.
¿Qué aspectos resaltas más de tí mismo como abogado?
Definitivamente resaltaría dos aspectos que me definen como profesional, el compromiso y la responsabilidad. Teniendo en cuenta las necesidades de los clientes que a lo largo de mi experiencia profesional he podido identificar, cuando debo asumir el patrocinio o la asesoría legal de un cliente, no sólo pongo al servicio de este mi conocimiento intelectual sino también mi compromiso y responsabilidad para lograr los mejores resultados.
Coméntanos un recuerdo de tus primeros casos como abogado…
Recuerdo mucho un caso en el que una propiedad había sido heredada a dos hermanos, quienes dividieron vía judicial el inmueble, siendo que, el Juez estableció áreas comunes o de paso que aseguraban el acceso al inmueble; sin embargo, uno de los hermanos empezó a ocupar esta área común, por lo que, se tuvo que recurrir a un proceso judicial de reivindicación, donde era necesario delimitar con exactitud el área que venía siendo ocupada y debía ser restituida. Al tratase de un inmueble con una gran extensión, la delimitación precisa del área requería más allá del conocimiento legal, por lo que, tuve que contar con el apoyo profesional – técnico (ingenieros civiles) a fin de asegurar el éxito de la demanda. El trabajo en equipo y el compromiso con la causa aseguraron el resultado positivo del proceso.
¿Son los abogados más personas o personajes?
Definitivamente considero que los abogados somos personas que al igual que muchos otros profesionales, ponemos al servicio de la sociedad nuestros conocimientos. Pienso que, hacer y mantener un personaje bajo la rigidez a la que tradicionalmente parte de la sociedad se ha acostumbrado, coloca al abogado en una posición donde la interrelación con el cliente no es fluida, por lo que, mostrar al abogado como persona, capaz de involucrarse con la causa del cliente, pero también capaz de crear una relación de confianza con este, garantiza una comunicación exitosa con resultados óptimos.